
Shysh, del blog
Siete vidas tiene el gato, me pedía (pobre iluso) que hiciese un reportaje acerca de cómo se hace el pan. Con esta, serán dos las veces que lo he visto en mi vida, pero bueno, que no se diga que una no tiene buena voluntad. La primera aclaración que he de hacer es que, a pesar de terminar literalmente rebozada en harina, no la marqué. Me dediqué, eso sí, a hacer fotos aquí y allá intentando no sacar “caras” pues la gente cuando escuchó eso de que probablemente las colgaría en internet me hizo saber que de eso nada, que del pan las que quisiera, pero caritas de ángel, ninguna. La segunda aclaración es que, casi seguramente, meteré la pata en alguna cosa. Ustedes perdonen, pero como he dejado (creo) bastante claro, no tengo ni puta idea de estas cosas. Ni de otras, pero eso es otra historia.
Otra aclaración, y ya van tres, que a la vez es advertencia: el post será largo, y aunque supongo que a estas alturas ya estáis acostumbrados a mis parrafadas, hago constar que esta vez tiene que ser largo porque el proceso lo requiere (y no porque yo sea un loro capaz incluso de hablar debajo del agua). Como cuarta y última aclaración, no menos importante, avisaros de que algunas fotos no son suficiemente claras, pero el lugar en el que estábamos no daba mucho juego. Ni mi adorada cámara ni yo somos culpables de ello.
Lo primero que hay que hacer es “pineirar”, o lo que es lo mismo, tamizar la harina. Para ello, tal y como se hacía antigüamente, se utilizan dos pineiras (o tamices) colocadas sobre una especie de escalera y ésta sobre la artesa (especie de arca, pero con patas para que el trabajo no resulte tan pesado). En palabras de una de mis primas, no hay que golpear una pineira contra la otra, sino que hay que ir girando, dando vueltas a cada pineira para no forzar el proceso. Amén.


Normalmente, y para no sobrecargar los músculos, esta tarea se realiza el día anterior a aquel en que vayamos a amasar.

Amanece un nuevo día y con él empiezan las tareas. Hoy no será un día de andar vagueando. Hay mucho trabajo que hacer. Primero hay que encender un fuego para que la masa “no coja frío”, vamos, para que leve. No pregunté cuáles son las proporciones, pero sí pude ver que a esa harina que habíamos pineirado el día anterior le añadieron agua y levadura y empezaron a amasar. Yo intenté hacerlo, pero de verdad me da poco menos que asquito tener las manos tan pringosas, así que dejé mis pinitos para un poco más tarde, cuando la masa, que ya está más trabajada, se adhiere menos a las manos. Sin duda, este fue para mí el trabajo menos agradable, amén de lo que tira de espalda, compañeros.
Una vez que la masa está en su punto, se tapa con sábanas o telas que previamente han sido calentadas al fuego y se deja en reposo, con el fuego que habíamos hecho antes encendido, que no pierda calor. Cuando está bien tapadita se coloca un “extraño” taco de madera que, en el momento me dejó un poco descolocada. Aunque más tarde entendería su utilidad, en ese momento pensé que sólo cumplía la función de “sujetar” la masa, para que ésta no terminase extendida por toda la artesa.



Cerramos la artesa y nos vamos a dar una vuelta por el pueblo, a disfrutar de las increibles vistas y a charlar con todos aquellos que nos encontramos por el camino. Yo, cámara en mano cual si fuese japonesa, haciendo fotos aquí y allá.



Mientras sigo con mi tarea nipona, el resto del grupo se dedica a pelar patatas y cebollas, a limpiar acelgas, y a cortarlo todo para hacer las empanadas. Otros se encargan de cortar la carne, el chorizo y el tocinín que también usaremos más tarde. Y yo a lo mío.

Después de comer, y casi con el último bocado en la boca, volvemos al horno y allí nos encontramos con una masa que ha subido bastante. Empiezan a quitarle la ropa y a colocar esas mismas sábanas sobre una superficie de madera (cuyo nombre no recuerdo), allí se irán colocando las hogazas a medida que estén preparadas para hornear.


Y he aquí que, por fin (si es que nunca he sido la más lista del pueblo) descubro la utilidad del “taco de madera”. Por ahí irá saliendo la masa, prácticamente la misma cantidad para cada hogaza. Me quedo muerta al observar cómo se le da forma a las hogazas. Pensaba que había que “trabajar” más la masa hasta conseguir darle esa forma, pero no. La masa sale por el espacio que deja libre la madera y allí unas manos sabias (no precisamente las mías, que hice tres hogazas y parecían obra de Picasso, no por el arte, sino por lo abstracto) la recogen, y en apenas tres movimientos la envuelven sobre sí misma y la colocan rápidamente sobre la tela.



A todo esto el horno está que hecha fuego, y nunca mejor dicho! Y se sigue atizando para conseguir que tenga la temperatura ideal. Más tarde habrá que ir sacando las brasas y colocándolas debajo del horno. Aquí toman entrada ciertos artilugios que serán imprescindibles: unos para trabajar dentro del horno (sacar brasas, meter y sacar hogazas, etc) y otro, rudimentario como él solo, que no necesita mucha explicación.

Con las hogazas hechas, se limpia la artesa y, tras colocar sobre ella una

plancha de madera, comienza un trabajo nuevo: el “montaje” de las empanadas. La misma masa con la que se ha hecho el pan es estirada, rellenada y cerrada para crear ese manjar de dioses tan poco valorado por algunos y que a mí me hace hasta perder el sentido: la empanada! Vaya aquí un dos por uno y no sólo os explico cómo se hace el pan, sino también, para aquellos que lo desconozcan, cómo se hace una buena empanada. Si es que estoy que lo doy todo, oigan!! Mientras unos van estirando la masa, otros untan las empanaderas de aceite, alguno se encarga del horno y yo, a lo mío: hacer fotos y darle a la lengua. Si es que he nacido “pa” currar!
Estirada la masa, se coloca sobre la fuente y encima se coloca el relleno. En esta ocasión se hicieron de bonito con cebolla, pimiento asado y huevo, y otras, la mayoría, de carne, patatas, acelgas, tocino y chorizo... una bomba de calorías que resucitaría a un muerto. Doy fe. Después del relleno, se coloca una segunda capa de masa, que hará de tapa para la empanada. Se enroscan los bordes (aquí cada maestrillo tiene su librillo) y se hace un agujerico central, para que respire. También es aconsejable pincharla con un tenedor, para el mismo fin. El último paso es untarlas con huevo (o clara de huevo, según los gustos), para que queden más doraditas, más monas y apetecibles, si eso es posible.
El horno ya está listo, así que hay que ir metiendo las hogazas. No valen distracciones, hay que andar rápido: coges la hogaza, la colocas sobre un artilugio de rabo muyyyy largo, otra persona le hace un par de cortes, y una tercera, rauda como el viento, zas, las va introduciendo en el horno.


Con la última hornada entran también las empanadas al horno y una ya empieza a salivar peligrosamente pensando en la panzada que se dará. Se hicieron, además, varias bandejas de bollos "preñaos", alguna pizza, tartas de manzana... y se aprovechó el calorcito del horno para cocinar diferentes tipos de carne, a cual más sabroso, pero este post ya es demasiado largo, así que hasta aquí el reportaje "panadero" de la reportera más dicharachera de la blogosfera!!!
41 han dejado huella:
Muy bonito y poco práctico: Vea los nuevos avances en la elaboración de pan. Saludos
¡Las fotos están muy bien Bira!
No me pillas intentando hacer pan, ni empanadas ni dulces, ¡pues no es difícil! me voy a la tienda y punto, eso sí comeré plástico con aceites industriales y no lo que hicisteis vosotros (¡he babeado viendo las empanadas!).
¡Un besote!
MIGUEL
pero eso se hace todos los días? Pq el pan si, pero tanta empanada que se hace con ellas? O estamos hablando de una panadería profesional? Que lo que no me quedo claro es si es en plan asi familiar por las fiestas o es una panaderia de venta al público, jaja
La verdad es que leer esto a estas horas ya despierta el apetito, pronto empezamos, jaaj En fin, desde luego ya sé lo que no quiero ser de mayor, jajaa.
Ya te conté una vez que yo tengo un amigo que su familia tiene una panaderia y mi padre le llama: "El hijo del Aga Pan" jajajaa.
Bezos.
joder! así a ver quien se resiste a comer pan y lo démás. Nos pones los dientes largos, que lo sepas.
Mmmmmm...
Mi abuelo era panadero. Lástima que muriera siendo yo tan joven, me hubiera gustado que me contara el proceso como tú lo has hecho. ¡Besos!
Pero esto es mú complicao!!!, en las casas de hoy en día ya me diras donde metes todos esos artilugios, menos mal que aún quedan en los pueblos estos sistemas artesanales y que duren...
Me ha dado hambre de leer tu post. Yo soy más de acercarme al super y esperar que por megafonía digan aquello de :"informamos a nuestros señores clientes que en nuestra seccion de horno acaba de salir una nueva hornada de pan".
Saludetes
Niña´que hambre. Con lo poquito que he cenao que el risoto de setas me ha quedao raro y con arenilla. Un método complicado y con necesidad de espacio. Esas maquinillas que venden ahora aligeran el proceso que es u contento. Mare mia que peazo empanadas, la primera de qué es, de costillas de ballena con chorizo o algo así? Para cuántos era el pan?
:P Por los ingredientes de la empanada me imagino la zona que es, jajaja, hasta que tuve compañeras de por ahí, nunca había visto una empanada con verdura!
En las rías las hacemos de pescado, de marisco, de atún, carne, pollo... pero no con verduras, jajaja.
Para los que no lo saben, las empanadas son un gran sistema para conservar los alimentos, por eso se pueden hacer tantas a la vez.
Y lo mismo con el pan, que casero dura muchísimo en casi perfectas condiciones.
Aunque me imagino que seríais muchísimos a comer, ¿no? y además cuando se hacen cosas así suelen ser para varias familias, para aprovechar bien el horno.
La madrina de mi padre y sus hermanas hacen casi cuarenta roscas de pascua cada semana santa, jejjeje, y mi prima este año también hizo un reportaje como el tuyo, solo que en vídeo, :P
Dios...que cosas. El método tradicional siempre es el mejor. me lo comería todo.
PD: Me se de una cocinera que se le puso la frente llena de harina jajajajaja
besos
super interesante! aunque me quedo con la opción de bajar a la panadería.. demasiado complicado... si lo intento igual quemo la casa... y la verdad no creo que a mis compañeros de piso les haga gracia...
joerrrr que hambre niñaaaaaa
es espectacular y por muy duro que sea, la próxima me llevas contigo eh???????
Bueno, cada uno hace pan como le sale del...
Jo chica, que hambre después de leer este post, con lo panera que soy yo.
Creo que hay unas panificadoras caseras estupendas y que hacen un pan buenísimo, es una buena opción para hacer tu pan en casa, no?
Besucos gordos!!
BIRAAAAAAAAA !!!!!
Que desde el 14 de mayo no hay noticias tuyas mi niña...
Solo asoma la cabeza para decirnos si va todo bien mi reina...
Le voy a preguntar a Iago si sabe algo de ti.
Besos muchos !!!
CarlosHugoBecerra
Niiiñaaa yo ando desaparecida pero tu tambien ehhh jejeje espero que este todo bien!!!
Pues que decirte del post, que parece un trabajo realmente duro pero que luego fijo que estaba todo riquisimo y no como lo que compramos en las tiendas que a saber de que esta hecho...
un besoteee
Que hambre me ha entrado de repente, mirala que salerosa!
Cariño yo también te echo de menos, pero ante todo espero que estés bien.
Un besazo. Alber
Mecagoentoloquesemenea... que hambre me está entrando ¡¡¡¡¡¡
Bira, estos post a estas horas son un martirio¡¡¡¡¡¡
joer, cari.. va todo bien? se te ha quedado cara de pan de bolla, jajaja
bezos
Mi niña, ahora soy yo el que te echa terriblemente de menos, pero ante todo espero que todo vaya bien.
Un besazo reina!
Donde andas??? Di algo!!!
Bira, ¿qué tal? ¿todo bien????
di alguna cosita.
Vale,como no des señales de vida dentro de un mes llamo a la poli.
Donde te has metido?
Te echo de menos, güelveeeee!!
Se te echa mucho de menos, querida amiga. Espero que estés bien y poder volver a leerte pronto. ¡Besos!
Birita!!! donde te has metidooo???? jobarrr se te echa mucho de menos!!! echo de menos ver que has actualizado y divertirme con tus post, y echo de menos estar varios dias sin entrar y despues invertir mi tiempo en pegarme una pechada a leer todo lo atrasado.... espero que vuelvas pronto!!!!!!
Shiquilla, "mi arma". Donde te metes??
donde te metes??? te exo de menossssssssssssssss
La vida es esto. Prestémosle atención a los
detalles. Al calorcito humeante del pis, a sacar la basura, a viajar apretados
en colectivo. Si no disfrutamos eso, ¿qué nos queda?
heyyyyy ¿donde andas?
No se que te mantiene alejada del blog, pero en cualquier caso, espero que estés bien.
Un abrazo.
Bira...
Es obvio que no todo anda bien y yo respeto mucho eso.
Sabes que siento por ti un afecto especial y anhelo que tu familia y entorno estén juntos en lo que sea que esta pasando.
Doy por descontado que si yo te sirviera de algo te pondrías en contacto directo con mi mail.
Pero por si no sabias eso, tanto yo como Isabel estamos incondicionalmente a tu lado.
Un cariño GIGANTE mi amiga.
CarlosHugoBecerra
Bira,se te echa de menos...
Bira...
Ha pasado otra semana sin saber nada de ti, ya estarás cansada de que te diga "estoy preocupado" pero es una realidad.
Ojala lo que esté ocurriendo no sea tan grave como parece, y el destino ponga todo nuevamente en su lugar.
Isabel, El PIPI, y yo les dejamos todo nuestro apoyo, y el cariño que vosotros se ganaron a pulso.
CHB.
Bira...
Una nueva semana paso, creo en la amistad como uno de los sentimientos mas poderosos que el ser humano puede tener.
Por eso sigo viniendo...
Se que no es mucho, pero aqui estoy poniendo mi hombro que no sera muy fuerte o solido, pero es un hombro al fin.
Que desde mi casa te lleguen los cariños de nosotros que están cargados con inmensa sinceridad.
Carlos Hugo Becerra
Reinita mora, se te extraña.
Para lo que necesites... solo silba.
Besitos mil tesoro!
Biraaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Bira...
Tus lineas vía mail me dejaron un poco mas tranquilo, y no entrare en el tema, solo decirte que estoy para lo que quieras.
Esto de pasar por aqui semana tras semana se hace vicio (jajajaja)
Mucho cariño para ti y toda, todita la BIRAFAMILY.
Carlos Hugo Becerra
Bueno,tras leer el comentario de Carlos me siento algo aliviada de saber que hay noticias tuyas,aunque parece que son malas,muy malas noticias.
No sé qué a pasado,pero te mando desde aquí un abrazo.No me he olvidado de tí.
Bira...
Disculpame por lo pesado, no puedo dejar de pasar por tu ciberhome, solo es para que sepas que sigo vivo y al lado de toda la BIRAFAMILY.
He aprendido en carne propia que a la hora de los malos momentos todo afecto recibido sirve...
...por eso estoy aquí...
...por afecto.
Les dejo un cariño GIGANTE tanto mio como de Isabel y lógicamente de PIPI.
Carlos Hugo Becerra
una vez nos obligaron a hacer pan en el colegio; el mio debe estar petrificado bajo tierra..
Bira, recuerdo que nos conocimos "gracias" a un post que pusiste cuando enfermó Carlos Becerra. Por él leo aquí que lo estás pasando regular. Entonces tú me dijiste que se establecen lazos entre la gente de los blogs. Es cierto, no lo olvides y espero que te llegue también mi apoyo ahora. Besos y abrazos
Publicar un comentario en la entrada