lunes, 6 de octubre de 2008

No me llames extranjero

De Rafael Amor*



No me llames extranjero, porque haya nacido lejos,
o porque tenga otro nombre la tierra de donde vengo,
No me llames extranjero, porque fue distinto el seno
o por que acunó mi infancia otro idioma de los cuentos,

No me llames extranjero si en el amor de una madre,
tuvimos la misma luz en el canto y en el beso,
con que nos sueñan iguales las madres contra su pecho.
No me llames extranjero, ni pienses de dónde vengo,
mejor saber dónde vamos, adónde nos lleva el tiempo,
No me llames extranjero, porque tu pan y tu fuego,
calman mi hambre y frío, y me cobije tu techo,

No me llames extranjero, tu trigo es como mi trigo
tu mano como la mía, tu fuego como mi fuego,
y el hambre no avisa nunca, vive cambiando de dueño.

Y me llamas extranjero porque me trajo un camino,
porque nací en otro pueblo, porque conozco otros mares,
y zarpé un día de otro puerto, si siempre quedan iguales en el
adiós los pañuelos, y las pupilas borrosas de los que dejamos
lejos, los amigos que nos nombran y son iguales los besos
y el amor de la que sueña con el día del regreso.

No me llames extranjero, traemos el mismo grito,
el mismo cansancio viejo que viene arrastrando el hombre
desde el fondo de los tiempos, cuando no existían fronteras,
antes que vinieran ellos, los que dividen y matan,
los que roban, los que mienten, los que venden nuestros sueños,
los que inventaron un día, esta palabra, extranjero.

No me llames extranjero, que es una palabra triste,
que es una palabra helada, huele a olvido y a destierro,
No me llames extranjero, mira tu niño y el mío
como corren de la mano hasta el final del sendero,
No me llames extranjero, ellos no saben de idiomas
de límites ni banderas, míralos, se van al cielo
por una risa paloma que los reúne en el vuelo.

No me llames extranjero, piensa en tu hermano y el mío
el cuerpo lleno de balas besando de muerte el suelo,
Ellos no eran extranjeros, se conocían de siempre,
por la libertad eterna e igual de libres, murieron,

No me llames extranjero, mírame bien a los ojos,
mucho más allá del odio, del egoísmo y el miedo,
Y verás que soy un hombre, no puedo ser extranjero.



He recibido este poema por mail y creí que merecía la pena ser compartido.



* RAFAEL AMOR. Nace en Buenos Aires, el 5 de noviembre de 1948. En laesquina de Virrey del Pino y Cabildo en el barrio de Belgrano. Hijo del famoso cantor de la orquesta de Francisco Canaro, Don Francisco Amor y de Doña María Toraño, artesana bordadora.

14 comentarios:

forgiven princess dijo...

Precioso, sin duda alguna.
Y con toda la razón del mundo.

Un besazo!

conxa dijo...

asi es, nadie debiera ser extranjero en ninguna parte.
Todos somos humanos mienbros de un mismo planeta, las fronteras,los limites es una invención.

Sufur dijo...

Tienes toda la razón: merecía la pena... Besos

Anónimo dijo...

Se me pusieron los pelos de punta!!!

Ante tantas verdades y mirando esos ojos...Que mas decir???

Besos guapa

Yolanda SOL

Carlos Becerra dijo...

Bira...

Estos, mi reina del Nilo, son golpes bajos dados por ti sin querer hacerlo...

Te cuento...

Yo nací nueve años mas tarde que Rafael tan solo a dos calles de donde la familia Amor Toraño vivían en el barrio de Belgrano de la Ciudad de Buenos Aires, y conozco este poema de haberlo leído y escuchado mil veces.

Como es fácil deducir la letra de esta obra es un grito de crítica a la discriminación, y a la vez una suplica a los seres humanos para que vean a sus semejantes como tales.

En algunas ocasiones te habré comentado que he pisado treinta y dos tierras y sus banderas me han dado calidez casi sin excepción.

La discriminación étnica es una reacción humana despreciable, una vez en Montreal una Nigeriano me dijo algo que quedó para siempre en mi memoria, "Pero, quien es extranjero ??? Acaso yo no nací en el planeta tierra ??? -Y este es ese planeta- Y viéndolo así, los únicos extranjeros no serian los alienigenas ???"
Yo me quede mirándolo y sin respuesta a sus preguntas, pues para responder a ellas solo se podía atender al concepto de "nacionalidades", y allí es donde se comienza a ser discriminatorio, la cosa es que no contesté y solo me limite a darle la mano y decirle que "lamentablemente los conceptos de muchos hombres estaban confusos".

Yo, y para serte absolutamente sincero, he sentido alguna vez en carne propia la discriminación, y lamento mucho decírtelo pero ha sido en España, mas exactamente en Cataluña.
Bira, soy caucásico, mi aspecto es la de una persona occidental con base europea, y mis rasgos no dejan para nada ver una semblanza criolla o sudamericana. El hablar cinco idiomas me permite camuflar mi nacionalidad a mi gusto, en fin, la suma de todo esto mas una posición económica acomodada hacen casi imperceptible mi sangre natal.

En Barcelona y zonas circundantes he visto con absoluta crudeza la discriminación. Nunca, y repito NUNCA he tenido que enseñar tantas veces mi currículum vitae tantas veces como en Cataluña, y allí también observe atónito como se discriminaba de la misma forma a todos los nacidos en otras regiones autonómicas de España, tema este que mucho mejor trata mi mujer (Isabel) pues ella es nacida en Melilla, pero vivió 36 años en Barcelona.

Allí, mi querida amiga, vi como se me intentaba tratar como "sudaca", termino este que ya de por si es discriminatorio y de feo uso.
Allí sentí asco al ver jóvenes y viejos despreciar al inmigrante, segmento este en el que incluyen a todos los que no han nacido en Cataluña aunque sean españoles.
Allí creció en mi la bronca por la injusticia racial, y por eso de allí me fui, y al irme disfruté de la partida con la felicidad de dejar una tierra habitada por la ignorancia.

Esta poesía resume todos los sentimientos que fluyen de mi interior con respecto a la discriminación de cualquier tipo, y como lo se de memoria, muchas veces lo recito en mis adentros para nunca dejar de recordar que hay millones de seres humanos que pisan los derechos de otros solo por que su pasaporte es de otro color.

Al principio te dije que era un golpe bajo, y me queda un feo sabor de boca por haberte dicho eso, pero la realidad es que discriminación siempre lo es.

Birin, te dejo un cariño inmenso, me gusta que hagas estos post, tu eres una extranjera en la tierra que habitas y deseo con toda mi alma que nunca seas tratada de forma discriminatoria.

CarlosHugoBecerra.





PD: En esta dirección web puedes encontrar todas las obras de Rafael Amor:

www.rafaelamor.com/letras.htm

Laura dijo...

Un poema precioso.
Besos.

haquiles2001 dijo...

hola Piruleta¡
qué te pasa que estás de médicos?
mándame un emilio y me lo cuentas
yo también recibí el emilio del extranjero de la tía Meli,es verdad que lo que pone es muy duro y muy cierto,pero somos todos un poco fariseos(como los del PP) y depende mucho de donde venga el extranjero,de su color y de otros muchos factores,en esto como en casi todo hay clases sociales muy marcadas
yo también te quiero miles
besazos sanadores,sana sana culito de Rana(Gustavo)

La aspirante dijo...

Desde luego, el poema es precioso, mami. Y merece la pena muchísimo. A ver si más gente pensara igual.

Un besazo.

Di dijo...

Qué bonito! Gracias por compartirlo. Saludos!

Luna dijo...

Paf! bofetada en el alma...
de esas que de vez en cuando nos sacan de nuestro cómodo mundo.
El poema es ... precioso y real...

Gracias por compartirlo reina mora...^^

Muchos besotes.. :*!

noelia dijo...

que bonita entrada me encanra!!! nadie deberia ser extranjero en ninguna parte, aunque nosotros cuando vamos fuera de españa tambien lo somos y a mi eso de llamar extranjero o giri no me mola porque son personas como nosotras!!!
un besin

La chica de ayer dijo...

Todos son extranjeros en este mundo tan grande que, por otra parte, es de todos.

Amaveli dijo...

Nice muy nice...

Saludos niña y cuídate mucho, no te vaya a pescar distraida algún animalito por allá donde andas!!

Thiago dijo...

QUE LÁSTIMA! Nadie debería ser extranjero en ningún sitio, no nos damos ni cuenta que el mundo es único, tan pequeño en un universo tan grande, como para sentirte extranjero por una simple línea trazada muchas veces con compás...

¡que pena! Bezos