viernes, 11 de julio de 2008

El gato desconocido



En uno de mis múltiples e imprescindibles viajes a “casa” (léase: España y olé!) tuve ocasión de vivir una experiencia, cuanto menos curiosa. Debo empezar diciendo que mis Papis y mi Hermanísimo viven muy cerca, tan cerca que sólo hay que bajar una escalera, andar cinco metros y subir otra, y voilà, ya estás en una u otra casa, según la dirección que hayas seguido. Bien. Una de tantas noches en las que decidí tomarme un cafecito con mi Hermanísimo y la Cuñá, mientras intentamos arreglar el mundo o poner de vuelta y media a algún que otro desgraciado que se cruza en nuestro camino… cuando regresé a casa eran más de las dos de la madrugada. Y hacía un frío de los mil demonios. Tratándose del mes de diciembre tampoco podríamos tratar el hecho como un fenómeno paranormal. El caso es que iba yo hacia casa, cuando de repente, allí sentadito en un banco en el porche me encontré un lindo gatito. Lo de lindo no es porque a mí casi todos los gatos me lo parezcan, no, sino porque de verdad era bellísimo (al menos en esa media luz que proporcionan las tristes farolas en invierno). Además, en cuanto me vio vino corriendo hacia mí (ya os he dicho en más de una ocasión que tengo algo que les atrae, no sé si será que a veces soy como una gata en celo, o por mis ojos gatunos o porque a pesar de la ducha diaria no consigo quitarme de encima el olor de estos tres con los que comparto casa). Le di una jartá de mimos que agradecía frotándose contra mis piernas, lamiendo mis manos. Una ternura total, por ambas partes.


A pesar de la tremenda helada que estaba cayendo no me atreví a llevarlo a casa porque a Mamá no le viene muy bien el contacto con los animales y porque a pesar de ser tan tierno en el primer encuentro, a lo mejor se ponía a maullar y algunos vecinos no son cosa fácil. Y para cuatro días que paso allí no quería buscarles complicaciones a mis Padres. Así que me fui a casa. Él detrás de mí. Y yo teniendo que cerrar la puerta, una puerta que nos separaba, con los ojos anegados en lágrimas y su llanto metido en el alma. Me acosté y tardé muchísimo en dormirme. No podía quitarme de la cabeza el frío que hacía y qué le esperaría al pobre gato, cómo me lo encontraría, si lo hacía, por la mañana.


Al día siguiente amaneció espléndido. Esas mañanas que suceden a las noches de helada tienen un brillo especial. A pesar de que los grados no consiguieron subir mucho el mercurio, lo cierto es que desde casa parecía un día veraniego. Mamá y yo estuvimos un rato en la terraza hablando con la Cuñá. De repente vimos cómo el perro de una vecina tenía acorralado contra las barras del porche a otro animal que no conseguíamos ver bien. El perro en cuestión es una pequeña masa de pelo y huesos que no levanta un palmo del suelo, pero gruñía y ladraba como si fuera el rey de la selva. Me asomo intrigada y veo que el “acosado” es mi amigo nocturno. Me sale la vena Omaíta y empiezo a pegarle gritos desde la ventana para que le deje tranquilo, que se vaya a correr al parque y deje de molestar al gatito que no se metía con nadie. No sé cómo el perro me hizo caso y el gato salió disparado como alma que lleva el diablo. Debían ser las doce de la mañana.



Cuando llegó mi Padre de hacer las compras nos comentó que había visto un gato precioso en la calle (a mi Padre no le gustan “tanto” como a mí los gatos). Venía enamorado del bichito y muerto de risa de las poses que éste adoptaba para tomar el sol. Siguió adelante la mañana e inevitablemente, llegó la hora de comer. Siempre comemos en el salón y en esas estábamos de llevar las cosas para allá cuando oímos un ruido en la puerta de entrada. Nos quedamos callados, mudos, afinando el oído. Qué es eso?, dijo mi Madre. Y yo: A mí me parece “un” gato. Y mi Madre: Cómo va a subir “el” gato hasta aquí?? Y yo, pues no sé, pero yo juraría que lo que se ha oído ha sido el gato (sobra decir que la experiencia avalaba mi teoría: estas tres almas cándidas que me dejan vivir con ellas tienen la sana costumbre de “llamar” a la puerta cuando no son capaces de abrirla. A veces con bastante entusiasmo, como queriendo decirte “levanta el puto culo del sofá y ábreme la puerta, joder!, que llevo diez minutos llamando!”). Nos fuimos los tres casi en peregrinación a la puerta… y allí estaba!!! Nos había encontrado el tío listo!


Le invitamos a pasar y oye, como Pedro por su casa, derechito al salón. Le pusimos un plato con comida. Obvio no teníamos comida de gatos, así que le echamos albóndigas, que era lo que íbamos a comer nosotros. Cinco albóndigas como cinco soles se metió entre pecho y espalda. Y un trocito de lacón. Nosotros no sabíamos si lo estábamos viviendo o soñando. Y él como si hubiera estado allí toda la vida, recorriendo toda la sala (las otras puertas las cerramos, porque el pobre estaba hecho un asco, lo que nos hizo sospechar que la noche la había pasado al "calor" de alguna de las carboneras de la zona, y mi Madre tiene sus manías acerca de la conservación de los edredones…). Mamá estaba como loca con el gato. Papá preocupado, porque Mamá no debe estar tan cerca de animales, y menos aún si estos no tienen las medidas higiénicas adecuadas, o si no están vacunados… y de este no sabíamos ni mú. Yo estaba flipándolo, queriendo guardarlo en algún sitio y traérmelo a Holanda. Y él a sus anchas. Durmió en mis brazos, sobre mis botas (creo que les encontró un aroma delicioso, pues no se separaba de ellas), en el sofá, en la alfombra. Fue uno más. Pero no podía quedarse. La salud de Mamá no lo hacía aconsejable.

Mi Madre, con los ojos llenos de lágrimas, entendió que no podía ser. Así que nos pusimos a pensar cuál sería la mejor solución y decidimos llevarlo a casa de la Mamácuñá que tiene muchos gatos y perros en semilibertad, vamos, que campan a sus anchas por su terrenito como quieren. Estuvo allí varios días. Mis Padres lo veían cuando iban al paseo y corroboraron, por los vecinos, lo que ya sabíamos: que el gato era un amor, que era amigo de todo el mundo, que tenía su rutina para ir a comer por todo el barrio.



Un buen día no se supo más del gato, nadie le había visto, nadie sabía nada (lo cual tiene su parte "positiva", pues las malas noticias vuelan). Yo, como soñar es gratis, siempre he querido creer que alguien no pudo soportar verle “libre” y se lo llevó a su casa y ahora vive como un rey. Brindo por ello!! Pero no hay una sola vez que piense en él y no me arrepienta de no habérmelo traído...

30 comentarios:

Laura dijo...

Desde luego era un gato muy bonito. Tan bonito que seguro que alguien se enamoró de él y lo adoptó. Me lo imagino viviendo tan feliz como los tuyos, dándose la vida padre. Besos.

SOMMER dijo...

A eso le llamo yo aterrizar en buen suelo.

Bonito gato, con mirada de León, eso sí.....

Besos Bira

Carabiru dijo...

Ay Dios! qué gato tan bonito madre mía!

No me extraña que os llamase la atención! es un amor! y por lo que cuentas, además zalamero!!

Ais, los gatos, qué criaturas!

Carlos Becerra dijo...

BIRA:

Así que te pareció "ver a un lindo gatito" eso me suena !!!!

Y sabes cual fue la razón para que el gatito corriera a tus brazos . . .

Es que tu debes ser de esas almas generosas que tienen un cartel en la frente que dirá:
"GATOS PERDIDOS VENID A MI"

Avance en la lectura y me encuentro esta frase que me da la certeza que estas leyendo Becquer:

"“levanta el puto culo del sofá y ábreme la puerta, joder!, que llevo diez minutos llamando!"

No . . . si cuando se te despierta la vena poética no te hace sombra nadie !!!!

Nena, cuando en lo de tu mamá sobren albóndigas y lacón . . .llamenme que yo voy enseguida ehhhhh !!!

Y para que no sigas preocupada por el gatito perdido, te envío su dirección:

5620 Rodeo Drive
Beverly Hills
Condado de Los Ángeles
California-USA

Justo entre la casa de Leonardo DiCaprio y Julia Roberts, ahora tiene piscina, cancha de tenis, jacuzzi, mayordomo, y una limusina Hummer con chofer y guardaespaldas.

Y esta FELIZ DE LA VIDA...

Como tu dices "soñar no cuesta nada"

Un cariño gigantesco.

CarlosHugoBecerra.

El Dueño de los Cajones dijo...

Qué buena onda tiene tu blog.

Tu mamá tiene razón.

Nils dijo...

No entiendo que no seas lectora (y ella a ti) de Casta, una bloggera amante de los gatos. Tiene dos: Litus y Lili y los saca mucho en su web. Además, sus historias son geniales. Te la recomiendo. Te he dejado el link a un post que hizo de sus gatos, pero investiga que merece la pena.

Sergio dijo...

Bueno bueno bueno....vaya hombre vaya....

Blogger a tiempo parcial dijo...

Inteligente si era el gato...os buscó....hasta sentirse como en casa....

weblara dijo...

Chica tú tienes un imán con los gatos, la verdad es que este es una verdadera prenda.
A nosotros, Lluna, nos entró en casa de la manera más curiosa, se presentó en la puerta de casa, pero es que nosotros vivimos en un piso, donde hay que franquear dos puertas de portería, es una incógnita como llegó. Se puso tan melosilla, que la dejamos entrar, pero al final la tuvimos de dar en adopción debido a la enfermedad de Aina, era incompatible con los gato.
Besucos mi niña!

Stultifer dijo...

Más vale gato maullador que del agua fría huye. O he mezclado dos refranes o a estas horas no me riega bien el cerebro...

eme dijo...

que historia mas simpatica.
seguro que al final alguien le cogió cariño como vosotros y se lo llevó a casa. a nosotros nos paso algo parecido pero al final resultó que el gatito tenia dueños y se les habia escapado.
un abrazo

BIRA dijo...

LAURA, yo también me lo imagino siempre así, pero me arrepiento muchísimo de no habérmelo traído. Claro que, de haberlo hecho, Snake no estaría aquí, me temo.

SOMMER, precioso. Terminamos todos enamorados de él.

CARABIRU tú lo has dicho: un perfecto zalamero. También pensamos que tal vez era de alguien, porque los “salvajes” no suelen dejarse dar mimos con tanta facilidad. Menos aún los dan ellos. Los gatos son un mundo aparte.

CARLOS, me parto de risa con tus comentarios. Valeeeeeee, soy un poco bruta escribiendo, pero chico, como decía el amigo Cela todas las palabras que he usado vienen en el diccionario. Y si no, habría que incluirlas!! Las albóndigas las había hecho yo y estaban buenísimas, todo hay que decirlo. El lacón había quedado del día anterior y estaba de espatarrar. Así que además de “lindo gatito”, terminó “poniéndose las botas”.

DUEñO, bienvenido y gracias por tus palabras. Mi Mamá es sabia, eh!


Mil besos y gracias por pasar por aquí!

BIRA dijo...

NILS, tendré que pasarme a conocer a Casta y especialmente a sus gatos (si me lee me mata).

SERGIO, después en la vida no hay quien meta baza cuando empiezas hablar. Y aquí sólo eso?? Tacaño!!

BLOGGER, son probablemente los animales más inteligentes del Universo (por encima, obvio, del ser humano). De hecho, ya estamos formando un club de personitas que soñamos ser gato de sofá cuando seamos mayores!

WEBLARA, ya te digo. Si llego a viejita, seguramente lo haré rodeada de gatos y perros y más feliz que una perdiz! Es genial poder “quedárselos”, pero claro, siempre que las circustancias lo permitan. La salud de tu nena y de mi mamá en nuestro caso está por encima de todo.

STULTI, necesitas MÁS vacaciones, jajaja.

EME, la verdad es que nos entra la ternura cada vez que nos acordamos de él. Nos dio una pena tremenda que no pudiese quedarse con nosotros. Y yo me tiro de los pelos por no haber sido más rápida en el pensamiento y haberlo preparado todo para traerlo aquí. Devolvérselos a sus “dueños” también tiene su aquello, porque a ambos se les pone una carita que vamossss, no tiene precio.

Muchos besos a todos y gracias por pasaros por aquí!

Zerep Nauj dijo...

¿ TE GUSTAS LOS GATOS ?, SON UNOS ANIMALES BASTANTE INDEPENDIENTES. Y, ESO ME GUSTA. AUNQUE A DECIR LA VERDAD ( IGUAL ME EQUIVOCO ), NO ME FIO MUCHO DE ELLOS, AUNQUE COMPRENDO, QUE ATACAN COMO PROTECCIÓN Y DEFENSA. UN BESO

BIRA dijo...

Zerep, me encantan. Son independientes cuando les interesa y zalameros hasta el extremo, quizás por eso me gustan tanto, creo que nos parecemos :)

Me fío infinitamente más de un gato (hasta el más traidor) que de muchos humanos que van de nobles por la vida.

Un beso!

Vivian dijo...

Hola Birin…!
Ayer estuve acá, anoche estuve acá, hoy a la mañana estuve acá… ¡Pero no era yo! Me duele hasta el pelo 8000.0000000. ¿Cuántos pelos tendremos? (Carlos puede contestar fácilmente jajaja)
He disfrutado, como siempre, tus andanzas con los gatos. No creo que tengas imán para atraerlos, es que ellos saben cuando gustan. Este es precioso, esa imagen (la 4 de arriba hacia abajo) es para apachurrarlo.
Creo que su destino era conocerte y seguir su camino. Si trajeras a casa a todos los gatos que vas encontrando tendrás que poner al Costillo en el balcón. (O comprarte una casa en el campo).
Hoy te mando muchos besos (de lejitos). Gracias por tus consejos y por las palabras sanadoras brujescas que dejaste en mi blog. Es eso, un resfrío de invierno, salir de lugares con mucha calefacción al frío y la lluvia. (Ayer no se veía un carajo en la carretera, no imaginas el torrencial que caía)
Buen fin de semana, que lo pases lindo mascarita!
Muack

Anita dijo...

Ays Bira...como te entiendo y como me identifico.

Yo no consigo quitarme de la cabeza a mi gatito...me lo imagino en un jardin cazando moscas como un loco y pegandose unos lotes de dormir de horas y horas y comiendo como un descosido... lo que se llega a querer a estos bichejos.

Cuidate y cuida a los tres animalitos de casa y al Costillo por supuesto {que no lo incluyo en lo de animales ehh} aunque seguro que lo haces...

Un beso

JB dijo...

Ese gato me recuerda a Garfield xD! solo míralo tirado en el suelo mientras el gato debe pensar "que grosa es mi vida". Saludos y besos.

JB.

Carlos Becerra dijo...

Bira, mi reina mora !!!!

Hace varias horas que veo el post nuevo de YERAY donde te deja TU PLAYMOBIL PERSONALIZADO !!!!

Pero también observo que nadie te avisa, por ello me he tomado el atrevimiento de hacer este comentario.

YERAY hizo un trabajo ESPECTACULAR !!!!!!!!

Los felicito a ambos !!!!!!

Cariños.
CarlosHugoBecerra.

Blogger a tiempo parcial dijo...

tienes una cosita en mi blog...felicidades

Armida Leticia dijo...

Bello relato, a mi me gustan los gatos, ¡Quiero un gato!...pero no puedo por cuestiones de alergia. En mi casa siempre los hemos tenido como mascota ...pero ya no podemos...¡snif!
Gracias por pasar a mi espacio, te envío un saludo desde México.

AxiomA dijo...

Que chulo!! Yo llegue a vivir en casa con 3 perros, 3 tortugas, 2 hamsters, 1 canario y ...Un Camaleon! al que llame ALIEN...y que deje libre, pues ese es su mejor modo de vida. El Gato? estara alli donde le den el mismo cariño que le distes tu! Por cierto.....Yeray ha vuelto a crear vida de un trozo de plastico!! y estas Monisima! Enhorabuena porque lo mereces!!!! Muaakkkss!

BIRA dijo...

VIVIAN, querida, qué alegría saber que todavía tienes fuerzas para sentarte delante del ordenador!! O es que estás ya aburridísima de estar en la cama sudando el catarro? Ains. Hasta enfermita eres un solete. De verdad el gatito tenía un algo muy especial. Sé que no puedo coger en casa todos los que me gustaría (qué más quisiera… pero ay, cómo me toque algún día la lotería!!!). No creas, que el Costillo, cuando le conté la historia me decía que me bajase al veterinario echando leches para hacerle los papeles y comprase un transportín y me lo llevase! Claro que por aquel entonces “sólo” teníamos dos. No creo que hoy me dijese lo mismo. Aunque para los gatos tiene su corazoncito. En fin, tesorazo, que espero que estés infinitamente mejor y que te agradezco miles que hayas hecho una pausa con la gripe para venir a verme (te habrás puesto mascarilla, no? :P)

Te quiero miles!!

BIRA dijo...

ANITA, de los gatos me hago cargo, ahora el Costillo que se cuide él, y de paso me sirva tres raciones de mimos!! Que tampoco lo voy a hacer yo todo! Hija, que entre plantas, jardines y regalos no doy abasto, jajaja. Se les llega a querer una barbaridad, pero no merecen menos. Te puedo asegurar que son la mejor compañía que tengo, y les hablo, les cuento cuentos e historias. Y ellos se me quedan mirando (puede ser que pensando que estoy zumbada perdida de la azotea), como escuchando con una atención que es digna de ver. Son unos amores. Besos guapísima.

JB, jaja, tienes razón, pero este es bastante más buenote, que Garfield menudo está hecho. No sé qué le pasaba con mis botas, pero se abrazó a ellas y se echo allí una siesta que temblaba el misterio. Qué tío. Besos cielo.

BIRA dijo...

CARLOS, ayer tocó sesión de cine y esta mañana he tenido que salir casi cual alma que lleva el diablo, pues había quedado. Millones de gracias por tu comentario, pues así fue como me enteré de lo de Yeray! Y claro, me fui corriendo allí (mi amigo podía esperar, sí o sí, jeje). Me ha hecho tremenda ilusión. Es un sol este chico. No lo considero un atrevimiento, sino un aviso lleno de ternura. Y sí, como siempre, Yeray se tiene un arte que no deja de sorprender. Besos guapetón!!

BIRA dijo...

BLOGGER, muchísimas gracias, tesoro!! Como te he dicho en tu blog, me ha hecho una alegría tremenda el premio. Por un lado, porque me encanta que mi “trabajo” sea valorado por alguien y, sobre todo, por premiar el decir las cosas claras. Un besazo inmensíssssssssimo.

ARMIDA, una pena lo de la alergia, pero claro, primero es la salud. Tú tranquila, de ahora en adelante cuando les de raciones de mimos, alguna de ellas la haré en tu nombre. Besos!

AXIOMA, bienvenido y gracias por comentar!!! Lo de los perros, las tortugas y el canario, pasa. Lo de los hamsters me costaría un poco más (aunque he vivido, obligada, con uno, pobre, que además le faltaba una oreja y era tonto pero tonto perdido el pobre animal). Ahora, lo del camaleón. Ahí sí que no. Que vivan en su medio, pero no en mi casa. He temblado sólo leyéndolo. Buff, qué valor tienes!! Gracias también por tus felicitaciones. Besotes!!

Cris dijo...

QUE MARAVILLA DE GATO....
me apasionan, yo también tengo una, claro.. creo que no podría ser de otra forma...aparte cuido a los que puedo de la calle... ains... me encantó este...
besos
te invito a conocer mi segundo blog aparte del de las fotos,
www.elsegundodecris.blogspot.com
tenemos conocidos en común por allí también.
besos

BIRA dijo...

CRIS me pasaré por ahí. Es otro aparte de los de los estantes? bueno, ya lo veré.

Ya leí en alguno de tus blogs (no sé en cual) la historia de los gatitos del parque. Si alguien que hace esas fotos y cuida mininos no puede tener mal corazón!!

Besotes grandes, grandes, grandes!

Thiago dijo...

Cari, creo que hoy estamos de repaso pq yo tampoco había leído este post tuyo puesto que tuve un finde bastante agitado...

El caso es que el gato no me extraña que te enamorara pq tiene lo que podríamos decir -imitando los canones humanos- una cara muy expresiva, es ideal.

Casi se parece a nuestro "Mimoso" que nos visita todos los años, se pasa como 3 días por casa, como si fuera suya, pasando de mis perras y luego se marcha, dejándonos siempre con un poco de tristeza...

El caso es que nadie se ha atrevido a explicar esta teoria, cari, pero yo creo que tu has sido gata en otra vida anterior, y como fuiste una buena gata que no arañabas o arañabas muy poquito, en esta nueva vida te has reencarnado en ti. ¿a qué mola?

Bezos.

P.D. Me extraña que en lo de las escaleras que hay entre la casa de tus padres y la de tu hermana no te hayas acordado de Stultifer jajaaj ¿Se nota que estoy celoso? que noooooooooooooooo!

BIRA dijo...

IAGO, me parto contigo. Me gusta tu teoría y sí, yo creo que así ha debido ser, pues todavía conservo mucho de "gata" (salvaje, of course!).

Y no, no me acordé de Stulti en las escaleras de casa... pero a lo mejor es porque desde que le conozco todavía no he vuelto por allí :P

BeSoS