Cuando la Roja se pone las pilas (que ya iba siendo hora, por cierto), da igual que vistamos de rojo, amarillo canario o verde pistacho. Esto me recuerda la frase aquella que "adornaba" tantas tapias: Que se jodan los fachas, que tienen la sangre roja y el corazón a la izquierda. Y es que no nos hace falta lucir camiseta roja para ser grandes, los colores los llevamos en el pecho (oléeeeeeeeee, paso torero que me ha quedado, que no?). Podemos llegar lejos, os lo digo yo. Claro que a estas alturas ya lo puede decir cualquiera, hasta los descreídos apáticos de la vida.
Vengo pensándolo durante todo el torneo. Las taraditas a veces tenemos visiones y yo, que soy taradita profesional, alguna que otra ya he tenido. Son como una especie de déjà vu, como si hubiera o hubiese avanzado en el tiempo más que el resto de los mortales y supiese lo que va a pasar. Pues bien, al principio del campeonato (y a lo largo del mismo, claro) se han visto diferentes (y muy buenos, todo hay que decirlo) anuncios de McDonalds. Y estaréis pensando: A esta se le ha ido la olla definitivamente. Pues no, listos, que sois unos listos!! El caso es que con los jugadores "grandes" juegan niños y niñas, que son infinitamente mejores que los profesionales, por supuesto. Y de qué color van esos peques?? Eh?? ROJO Y AMARILLO. Con dos cojones! Y lo mismo los nenes que acompañan (que me hace una gracia, es como si no supieran ir solos) a los jugadores al campo.
Pocas veces he disfrutado tanto viendo un partido. Siempre que juega la Selección estoy de los nervios y termino desesperada, pero en esta Eurocopa Luis y los chicos se están comportando y nos están dando alegría tras alegría. En pocas ocasiones un partido me ha puesto tan de los nervios como este. Mi pierna derecha decidió y por libre y parecía querer rematar ella los balones. No paró de moverse durante todo el encuentro. Veremos mañana las “agujetillas” que tengo. Ains, esto del fútbol va a acabar conmigo.
Me han gustado todos. Quizá el que menos Torres, aunque bien es cierto

que con los agarrones que le dieron durante todo el partido tampoco podía hacer mucho más. Yo soy de las que se indigna con el árbitro y le chillo y le llamo de todo menos guapo (como si me pudiera oir, oigan). El belga llegó a desquiciarme. Y digan lo que digan, la jugada el acoso y consiguiente derribo que le hicieron dentro del área fue penalty. Punto pelota. Y sí, vale que no nos hizo falta, pero las cosas las veríamos de otra manera si no hubiésemos clavado las tres dianas. El juego que han realizado ha sido el que más me ha gustado de todo el campeonato. Creo que España (como nuestro Nadal, que también ha ganado) va de menos a más. Ha ido in crescendo y si siguen así ni Alemania ni Cristo con los Doce Apóstoles les podrá parar. Hoy toda España (y parte del extranjero, que nosotros también contamos, no?) ha cenado ensaladilla rusa y el domingo… todos salchichas!!!


Ramos me encantó, Güiza metió gol porque sabe que me gusta cómo los celebra y Xavi fue, para mí, el mejor del partido. Aunque, insisto, me han gustado todos, pero claro, tampoco es plan poner esto como si fuera una feria, o un álbum de esos de pannini, no? Mención aparte merece San Iker que, como siempre nos salvó de las pocas ocasiones de peligro. Y es que este chico se crece en cada partido. Es el mejor portero del mundo, está como un queso, es saladísimo. Qué más se le puede pedir??
En realidad, como soy una tipa bien rara, no sé si he disfrutado más (y ha sido muchísimo) de la victoria en sí, del buen juego, o de imaginar la cara de idiotas que se le habrá quedado a más de un boca grande que hay por ahí suelto. Para empezar a los cenizos que nunca creen en nada y pretenden que los demás tampoco lo hagamos. Que yo digo, pues si no tenemos esperanzas al principio, mejor no vamos, nos quedamos en casa tan guapamente. La esperanza, y eso lo sabemos muy bien los españoles, es lo último que se pierde. Para seguir, me he imaginado especialmente el careto de imbécil que se le habrá quedado a un vacilón que me puso loca la cabeza con sus comentarios. Tendrá que ir comiéndose sus palabras, poco a poco, una a una, por chulo, por prepotente y por bocazas.
La afición, como siempre, se merece un sobresaliente. Qué gusto me daba oírlos cantar aquello del "ay, ay, ay ay, cantaaaaaa y no lloressssss". Si es que somos más alegres, oiga. No sé dónde leí el otro día que decían los austríacos que la española es la mejor afición de todas. Lo suscribo. Y mira, estaría mal que lo dijésemos nosotros, pero si son otros los que nos echan flores... pues bienvenidas sean. Entre cánticos, humores y risas se lo han tenido que pasar de vicio. A mí hoy me hubiera gustado estar allí, o con los míos, disfrutando del partido y de la celebración, o en la Plaza Colón en Madrid, que acaban de poner unas imágenes en la tele que me han puesto los dientes que he hecho estrías en el suelo. Sea esta, pues, mi celebración, mi pequeño, pero sincero homenaje a estos chicos que nos están dejando soñar.

Ahora sólo queda esperar al domingo (que llegue, que llegue, que llegue), que juegen como lo han hecho hoy, que nuestro Villa maravilla esté en plena forma y que el susto de hoy se quede en eso, que no tenga mayores consecuencias.