lunes, 16 de junio de 2008

Rituales domésticos

La convivencia, sea entre humanos, sea entre humanos y otros seres (con los intergalácticos no he probado, pero hubiera dado mi brazo derecho por compartir piso con E.T., tan tiernooo, ains) siempre termina por crear una serie de rutinas que, pudiendo ser incómodas, se convierten en algo cotidiano que terminas echando de menos cuando no lo tienes. Una de las que más me emociona es que Boo venga a despertarme casi cada día a base de lamentones, reclamando caricias y mimos que le han sido negados toda una noche. A veces, cuando madrugo más de lo normal, todavía está él en su cuna y entonces soy yo la "puñetera" y le acaricio para que tenga un despertar tierno, como los que él me regala a mí. Pero entremos en materia: Imaginadme un día cualquiera echando mano del aspirador, algo normal, rutinario... bueno pues a Bonnie y a Chipie se les encienden todas las alarmas. Ya pueden estar tan ricamente tumbados en el sofa, durmiendo el sueño de los justos, llegar yo sin hacer ningún ruido, que yo creo que lo huelen. Y lo odian, de eso estoy segura. Estos gatos "nuestros" o son algo marranos o a lo mejor sufren alguna alergia a los productos y utensilios de limpieza que tanto el veterinario como yo ignoramos, pero el caso es que es verme con cualquier cosa que sirva para limpiar, se les empinan las orejas y salen disparados, como alma que lleva el diablo.


Chipie, tan marujo como es, siempre se queda en algún lugar desde el que poder observar sin ser atacado por el bicho-ruidoso-atrapapolvo, Bonnie, es verlo y echar a correr. Y es que pone una cara tan despavorida que os juro que parece estar viendo al mismísmo Lucifer.


Al principio pensé que quizás les molestaba el ruido (lógico, también a mí, por eso, mientras lo utilizo, siempre voy con los auriculares puestos y la música a volúmenes poco recomendables), así que me decidí a probar todos los tipos de mopa, habidos y por haber, del mercado. No hay caso. Pánico total y estampida.


Snake últimamente se pasa el día fuera, pero cuando está en casa es el más miedoso. Pone una carita que me dan ganas de tirar el aspirador, la bayeta o lo que sea que le asusta por la ventana y mandar todo al carajo. Decirle al Costillo que me han diagnosticado el síndrome de Diógenes y que en esta casa no se vuelve a limpiar nunca jamás.



Otra de las rutinas habituales es “the gominola time” y ahí no huyen, no, cobardes! Se van apagando las luces de casa y ellos saben que es hora de que los mayores (el Costillo y yo, por si hay dudas) se vayan a dormir. Resignados (a veces no tanto y hay que andar detrás de ellos) van dirigiéndose hacia el dormitorio. Una vez allí, Snake, como siempre, se deja caer en el primer sitio que pilla, controlándolo todo e intentando dar un zarpazo al primero que pase. Chipie y Bonnie no. Estos sí son animales de costumbres y a esa hora, mágica para ellos, corren a subirse en la cama, siempre en mi lado, para esperar que llegue. Se sientan como si fueran personinas y esperan pacientemente a que me quite la ropa y me meta en la cama. Una vez bajo las sábanas debe llegarles la señal de “permitido el acercamiento” y se van arrimando cada vez más a mí. No es que quieran darme mimos, los traidores, no, no, es que es la hora de sus gomis y estos dos son yonquis confesos de estos snacks. Las que son contra las bolitas de pelo que se les forman a los mininos, Chipie las encuentra repugnantes, y se come una o dos, tres haciendo un grandísimo esfuerzo, pero los snacks puramente dichos, los que son como las delicatessen que comemos nosotros, amigos, esos los ve bajar por las paredes. Y él, que come menos que un pájaro, me va dando en la mano con su patita para que le de otra. Un amor. Bonnie puede comerse una caja y quedarse esperando por más. Para esto es un saco sin fondo.


Snake sube pocas veces y si lo hace no suele quedarse cerca de los otros dos. La imagen que os dejo es un documento único y probablemente, irrepetible. Él, como es bastante más salvaje, prefiere que se las tire por la habitación y salir a “cazarlas", un show.


Como última costumbre señalada del día, esta la mía de hacer fotos a todo lo que se mueve (o no). Y ellos, tan coquetos, hay momentos en los que no tienen ganas de posar o no se sienten suficientemente guapos o piensan que no les voy a retratar tan lindos como se sienten, y se esconden, tal cual, que me ven aparecer con la cámara y parecen la Preysler cuando un paparazzi está a punto de pillarla sin maquillar.


















Aunque el más chulo siempre es Chipie, que hasta osa sacarme la lengua y se queda tan ancho



26 comentarios:

Al otro lado del deseo dijo...

De gatos viene la cosa
para de ellos aprender
que cuando dicen Te quiero
lo demuestran como es !!

Te espero siempre al otro lado del deseo

idoia dijo...

alo alo!!! qué fotos tan chulis!! la de las gominolas es total,esperando como alma en pena por la comida...me recuerda a mí cuando estoy a dieta y se me permite un día comer algo consistente, jeje...la misma cara pongo!! voy a ver si remato esto que tengo mañana examen de literatura!! un besote!!

BIRA dijo...

Al otro lado... qué gusto que cada comentario tuyo sea un poema. Gracias!

Ido, muchísima suerte mañana, aunque estoy segura de que te va a salir de perlas, como siempre. La cara de las gomis es total. Es el ritual que más me gusta. Cuando el Costillo se va a la cama antes que yo y cuando llego ya se ha dormido y no quiero despertarle, me acuesto con dolor de alma por no darles su ración diaria, y ellos vienen, pobres, reclamándola. Algunas veces se las doy a oscuras, y no fallan una!! Claro que yo debo apuntarles al ojo o algo, jajaja.

Un besote cielo!

Sandum dijo...

Muy lindas las pics pero los felinos y yo no nos llevamos bien AT ALL... Me sorprende como tomas ciuidado de sus sentimientos y comodidad, asi deberían ser todos los amos!

 kotto dijo...

jejejeje.. son adorables las fotos...


Un beso

PD. me da mucho gusto que te guste "mi mundo"

Laura dijo...

Ay, ay, ay, qué cosa más bonita! Son un encanto, la foto de los tres en la cama esperando las gominolas es genial. Y las de "¡fotos no!" son simpaquitísimas. Sólo les falta hablar. Besos.

Laura dijo...

"simpatiquísimas" quise decir, que se me lían las letras con la emoción.

BIRA dijo...

SANDUM, te puedo jurar sin mentir que si conocieses a mis peques, empezarías a llevarte bien con los felinos. Mi sobrina les tenía repelús total y cuando estuvo aquí hasta los cogía en brazos y no paraba de acariciarlos. Qué voy a decir yo!!, pero en serio que son muy, muy especiales. Besos.

Gracias, KOTTO. Y sí, me encanta tu mundo. A ver si hago tiempo para darle otro repaso que me quedan miles por leer. Un besote.

Ay, LAURA, cielo, es que si hablasen serían MIS ÍDOLOS, de todos modos yo les hablo mucho, eh y me escuchan con más atención que nadie. Caso no me harán, pero escuchar, oye, con una atención que pasma. Un besote, cielo.

Carabiru dijo...

Jooooooooooooooo

Qué liiiiiiiindos!!

Yo quiero unos asíiiii!!!

Qué suerte tienes, jejejeje.

BIRA dijo...

Carabiru, cielo, es cuestión de prestar atención cuando vayas por la calle, jajaja.

Bueno, Boo nos encontró él, a Chipie le encontró el Costillo por internet, en la página de un asilo (amor a primera vista, que le dicen) y a Snake me lo encontré en la calle.

Y sí, soy afortunada, porque me han salido fantásticos.

Besotes.

Nils dijo...

Si lo gatos no tuvieran pelo serían unos animales perfectos para compañía, pero tanto pelo...

forgiven princess dijo...

aish, qué monos!!
A mí siempre me han gustado más los gatos, pero nada, mis padres empeñados en perro... ¬¬
En fin.
Qué amos de la cama se hacen :)
Lo de las gominolas no tiene nombre, qué cositas.
Jeje.
Bueno guapa, te dejo, a ver si termino ya los trabajos y eso.
Un besazo!!

Vivian dijo...

Ay Qué tierno post!
A ver Bira, charlemos.
Te cuento que hoy es feriado y que siendo las 2.50 de la tarde, recién me levanto. Café en mano volví, prendí el ordenador y tiré todas las mantas al piso para hacer la cama. Ahora siguen ahí, porque entré y vi a tus gaticos… ¡Son amorosos! Esas imágenes de “fotos noooo” son preciosas.
No imaginas lo que yo amo a mi gata, y lo que ella me ama a mí (no me lo ha dicho, pero lo demuestra) Los días en que viajo, mi madre tiene que llamarla al patio para que yo pueda irme, porque si no grita todos los días parada detrás de la puerta de la sala hasta que regreso. ¡Te lo juro!
Otra es que cuando ando triste y lloro, parece que me entiende, se queda a mi lado, entonces la acaricio… ¡Y lloro más! (en ese instante me parece que es la única que me quiere)
Me encanta la frescura que le das a tus textos, me gustannnnn. Hoy estoy más “centradita” porque aún estoy soñolienta, el ataque me da con las sombras oscuras del insomnio. Ahhh, hacía 12 años que no escuchaba la palabra “bayeta” juassssssssss.
Bueno, levantaré las mantas porque pueden venir los ácaros brrr. Como es de esperarse…¡Volveré!
Besos por cada pelo de tus gatos…¡Pa’ que no digas que camino con los codos! jiji

Carlos Becerra dijo...

BIRA:

Que maravilloso es compartir la vida con animales de otras especies, digo esto, y es obvio pues no olvido jamas que yo también pertenezco al reino animal.

Nuestro Alien, el octavo pasajero, se llama PÍBE (pero íntimamente le decimos Pípi), se trata de un perrito marca perro, blanco, muy blanco, con toda la piel rosa y los ojos celestes-blancos, todo esto pues es albino.
Como es de suponer su enemigo número uno es el sol, y sus amigos mas queridos Isabel y yo.
Esta con nosotros desde bebé, cuando nos lo regalaron en Barcelona, y en casa es como un niño, tiene su camita, sus juguetes, su mantita, y todos los mimos y caprichos que a cualquier criatura se le dan.
Ahora ya tiene 22 meses (todo un hombre) y llena nuestra vida con sus juegos y ternura.
Te diría que hoy seria inimaginable nuestro día a día sin el.
Como yo me acuesto todos los dias a eso de las 06:00 AM, el se va a dormir junto a Isabel a eso de las 11:30 PM, pero cuando yo voy a la cama el irremediablemente se levanta (totalmente dormido y viene a recibir su mimito de buenas noches y luego le digo: "Bueno, Pípi a dormir" y se va nuevamente a su camita.
A las 02:00 PM cuando me despierto, Isabel abre la puerta del dormitorio y Pípi me ataca, son besos, lengüetadas, patitas, saltos, y todo lo que me pueda hacer.
Luego el día sigue así, los tres con una misma vida, bajo el mismo techo, y compartiendo el mismo amor.

BIRA: Mis respetos para Boo, Snake, Bonnie y Chipie.

Y para El Costillo y tu nuestro cariño.

CarlosHugoBecerra.

Stultifer dijo...

He censurado este blog para que mi gata no lo lea y reivindique The Gominolas Time. Cuando se quedó sola, después de 14 años en convivencia con otra, es cuando aprendió a maullar y a querer comer blando. Ahora el pienso lo quiere solamente si no está partido; y si lo parte ella al masticar, ese trozo lo elimina de su dieta. Come la mitad de lo que yo gasto en pienso. Pero con 16 años que tiene aguantándome, se le perdona todo.

BIRA dijo...

Stulti, no seas tacaño!! Por qué en lugar de censurarme el blog no le compras gomis a la pobre gata? Ains...

Ay, la comida blanda, que se me olvidó. Empiezan a pedirla a eso de las cuatro y media, pero les "toca" a las seis. En teoría no pueden comerla, según el veterinario, pero yo digo que valen más diez años bien vividos que veinte rengueando, que no? Chipie ni la huele. Los otros dos, telaaaaaa. Chipie, que es un poco "repunante" para las comidas hace lo mismo con las gomis que tu señora gata: si la parte, no la quiere. Para eso está Bonnie, que le vale todo. Eso sí, el jamón serrano lo ve bajar por las paredes.

Hoy no te doy besos a ti, se los mando todos a la Señora: muakamiau muakamiau!!

weblara dijo...

Por favor que post más bonito, me encantan tus pequeños, sobre todo la foto de los tres comiendo "gominolas".
Yo tuve una gatita, "Lluna", pero la tuvimos que dar en adopción por que mordía a Aina jugando, pero como no medía su fuerza le hacía mucho daño, así que le buscamos otros dueños.
Ahora tengo un acuario de 80 litros, otra pecera con un pez muy especial, dos tortugas, un yorkshire y un maido, que te parece?
Besucos mi niña!

BIRA dijo...

NILS, sin pelo serían horribles, hombre! Una vez operaron a Boo y le tuvieron que afeitar desde la barbilla hasta, digamos, el pecho. Ay pobre, estaba horroroso, daba una penina. Buf, no me quiero ni acordar. Bicos.

PRINCESS, yo soy más de perro, quizás por eso estos mixos tengan algo canino, querrán tener contenta a mamá, que al fin y al cabo es quien les da de comer. No saben nada! Lo de las gominolas te juro que es digno de ver. Llevamos no sé ni el tiempo (mucho, te lo aseguro) y todavía a veces se me escapa la risa de las cosas que hacen. Besotes.

BIRA dijo...

VIVIAN, es que yo puedo ser muyyy tierna, lo que pasa es que lo disimulo genial, jajaja. Creo que los tiernos son ellos y claro, ves las fotos y te pones toda tierna tú también… será contagioso? No hace falta que nos digan cosas (aunque yo echo de menos que charlen para pegarnos tremendas panzadas dándole a la húmeda), porque con los gestos lo dicen todo. Me creo lo de tu gata y es que a Chipie si ve cómo se va el Costillo le pasa igual.

En cuando a lo de cuando estás triste, yo creo que ellos “notan” más que las personas. Quizás porque le pongan más interés. Tú qué opines? Besos mil y mimos a raudales para la gata sin nombre (que soy muy maruja y todo lo quiero saber, jajaja).

CARLOS, qué alegría saber de Pibe y que vive en una casa donde se le quiere tanto. Creo que es un lujo que compartan su vida con nosotros, porque dan mucho más de lo que piden (a pesar de que Boo cuando pide, pide, y lo hace a gritos, jaja).

Me has dejado muerta con tus horarios. A esa hora en que te acuestas, más o menos, es cuando se levanta el Costillo (os habéis chocado alguna vez? Jaja). A mí me gusta más la cama y me quedo un rato más (bueno, a veces dos horas más, ups). Haberlo criado desde bebé debe ser genial. Los nuestros ya vinieron todos criaditos. Boo (Bonnie) cuando nos encontró, el vetarinario le calculó unos ocho años, pero me ha dicho (Boo) que piensa vivir muchísimos para no dejarme sola. Es un amor.

Un besazo para Isabel, otro para ti y miles de mimos para el Pibe, viste?. Por cierto que esto me recuerda aquel chiste (más viejo que carracuca) que decía: “Sabes cómo ladran los perros en Buenos Aires? Este, guauuu”. Besotes.

Di dijo...

Ays Bira al leerte todavía echo más de menos a mi perris! algún día me animaré a escribir un post sobre la nori que es graciosa y desastrosa a partes iguales. Bira ya sabes se empieza con gatos y perros y se acaba con churumbeles! jaja
Saludos!

BIRA dijo...

No me extraña que las eches de menos, Di, porque se les llega a querer tanto que la distancia se hace insoportable.

Anímate a escribir sobre ellas, cuéntanos sus travesuras o las que tú le haces, que habrá de todo.

Quita, quita, el turno de los churumbeles te lo cedo. Si tú te animas y viendo cómo te sale, tal vez nos animemos nosotros (ha colado?). Besotes!

Thiago dijo...

Me encanta ver tu blog y todos los amigos comentaristas que compartimos, jajaa...

Cari, yo creo que no sabes lo que dices de compartir rituales con ET... tu sabes como meaba y/o cagaba? Muy mono en la peli y eso, pero en una casa.... no se que te diga.

Lo que si te digo es que yo sería un gatito más en tu casa, y el más mimoso añado, a la hora del reparto de las gominolas, pues son mi vicio... (aparte de otros menos confesables, claro, jajaj).

Bezos, cari

Vivian dijo...

Juasss Cierto que no te dije el nombre de mi minina…¡Micha!
Nombre original, si lo hay. ¡Paraaa de reírte!
Pues resulta, na…mejor te voy a colgar un post y haré formal presentación.
Me voy, acabo de limpiar la acera que estaba llena de hojas por el otoño llorón y se me han mojado las zapatillas, dicho accidente puede derivar en un resfrío blandengue que me llevará a la cama, y si voy a la cama…¡No te puedo hacer la vida un yogur! jiji.
Iré a buscar a la parte felina en mis carpetas.
He dicho.
¡Ay, qué frío tengo en las pataaaaas! (Pies suena a señora coqueta)
Esperaa, ahora no vayas corriendo a ver que necesito un rato.
Besosss

Vivian dijo...

Bira
Me llamaron de la oficina. Yo te aviso cuando esté el post. Será para la tarde.
Un beso
chauuuu, estoy apurada.

Anita dijo...

He estado dandome una vueltecita por el blog, pero niñaaa...¡qué montón de viajes que has hecho!me encantan los blogs de los mininos que son muy divertidos y el post sobre tu madre me ha llegao...

saluditos, hasta pronto.

BIRA dijo...

WEBLARA, creo que vas servida con todos esos bichines por casa. Qué pena lo de Lluna, pero claro, tampoco es plan que la nena anduviese todo el día arañada. Además, seguro que le has buscado unos buenos papás. Un besote.

Iago, es que el mundo, hasta el blogueril, es un pañuelo. Además creo que ambos tenemos un gusto excelente y de ahí que compartamos estos superamigos. Biquiños.

VIVIAN, he leído la presentación de Micha en sociedad y me ha encantado. Es una preciosidad y tus palabras me han llegado hasta el alma. Besotes y muchas gracias.


ANITA, gracias por leer post antiguos, que siempre hace ilusión. El de Mamá es especial, sí, pero ella no merece menos. Los de los gatos son divertidos porque ellos me lo ponen en bandeja. Y lo de los viajes... se hace lo que se puede! Un besazo, guapísima.