martes, 3 de junio de 2008

Cada instante

Conozco a demasiadas personas con cáncer. La vida me ha obligado a vivir de cerca esa horrible enfermedad que consume no sólo el cuerpo del enfermo, sino que mina hasta el último rincón de su alma y de los que le rodean. Hay un antes y un después del cáncer. Si la suerte no te acompaña los cambios son obvios. Si, por el contrario, la Fortuna decide sonreirte, a pesar de todo, y consigues superar la enfermedad, nada volverá a ser como era antes. Nada. El miedo se adueña de todos tus actos, el temor a una recaída te hace actuar de forma diferente a como lo hubieras hecho antes. Temores que nunca te habían preocupado ahora te esperan agazapados para saltar en el momento más inoportuno. Nada vuelve a ser lo mismo.


He visto cómo buenos amigos perdían a sus Padres y el dolor inmenso que les partía el corazón se hizo mío y lloré amargamente (y lloro) por ellos, por los que se fueron y por los que han quedado, pues tampoco ellos son los mismos. La vida sigue, sí, pero es distinta, y ese vacío que queda no se llena con nada.


Vecinos, amigos, la chica del cuarto, el hermano de menganito, la cuñada de fulanita, la abuela y la madre de teodorcito… niños, jóvenes, ancianos, medicos, abogados, albañiles, amas de casa, pintores… hombres, mujeres… una lista que parece no tener fin, y que nunca me deja indiferente. Me duele incluso la enfermedad de los que no conozco, como si fueran propios, y no lo son, porque en esta vida a cada palo le corresponde aguantar su vela.


Lo he vivido de cerca con Mamá, que pasó un calvario de hospitales. Por suerte, ella ha sido de las tocadas por la Fortuna, y ahí está, más linda que nunca, pero terriblemente asustada siempre, con pánico a las revisiones, a las recaídas, al mañana. El tiempo que pasas en un hospital no lo olvidas nunca, aunque te autoengañas e intentas engañar a los demás fingiendo que lo has superado, que tú eres más fuerte que todo eso, pero el carácter se agria, el humor se esfuma y el miedo se va apoderando de ti hasta hacerte otra. Y esto no sucede sólo con el enfermo. Yo tampoco he vuelto a ser la misma.


Aunque algo permanece y, como he hecho siempre, intento encontrar cosas positivas en el trago que supone pasar por algo así. Y las hay, os lo aseguro. Una de ellas es que personas de las que no esperabas nada se vuelcan en ayudarte, en hacerte sonreír, en darte ánimos que son, desde mi punto de vista, fundamentales para sobrellevar el tratamiento. Aprendes a apreciar cada minuto de “regalo” que te ha hecho la vida, cada instante. Esa segunda o tercera oportunidad se van convirtiendo en tu tabla de salvación y piensas que has estado peor y que podrás con esto, como has podido con lo demás. Descubres, por si te habías olvidado, que la Amistad es algo grande, inmenso, y que el amor que te regala un ser querido no hay medicina que pueda sustituirlo (aunque sí complementarlo, que el cáncer no se cura sólo con caricias y mimos). Y le quieres más, y te quieres más por saber que le tienes a tu lado, que siempre estará contigo.
Esos "pequeños" detalles se convierten en piezas fundamentales para salir adelante. Imágenes como las que hoy os dejo, que muchos seguramente conoceréis, te hacen comprender que al ser humano todavía le queda algo bueno por ofrecer, afortunadamente.

14 comentarios:

Laura dijo...

Hola Bira, tus palabras me han emocionado casi hasta las lágrimas, y digo casi porque no soy de las que lloran en público y mi familia anda por aquí. El cáncer, por desgracia, nos ha tocado a casi todos (en mayor o menor grado) y a veces seguimos adelante casi por inercia. Me alegro mucho de que tu madre se encuentre bien y deseo que sea así por muchísimos años. Un beso.

Amaveli dijo...

Si bueno creo que estoy a punto de llorar...

Mi madre venció el cancer, no pasó mucho tiempo en hospitales y eso, solo la operaron y va a consulta periódicamente. Gracias a Dios está bien!

Amo mi vida, no tengo nada más por el momento, que decir...

Carlos Becerra dijo...

BIRA:

Muy duro, y salvaje hasta la medula, el cáncer o cualquier otra enfermedad terminal carcome los cimientos del enfermo y todo su entorno.

Yo soy el superviviente de un accidente de paracaidismo, también uno de coche en la ruta y frontal, y tres infartos agudos de miocardio . . . y te aseguro que habré pasado en la suma de estos, unos ocho meses de hospitalización, allí los tiempos son eternos, y esperas la hora de visita con hambre y sed de cariño y mimos, luego al salir con tu alta médica buscas refugio en las cosas que antes despreciabas por comunes o simples.

Por eso BIRA, hoy es el ultimo día de nuestra vida, mañana naceremos nuevamente.

Supongo que como tu dices, lo de tu madre habrá marcado ese antes y después que ahora sigue siendo esperanza, han tenido la suerte de vuestra parte, haganle un homenaje a la vida, y vivanla como animales, a full, sin dejar fichas para apostar en la próxima bola, pues la ruleta es muy loca y el "no va mas" lo gritan en cualquier momento.

Besos para ti, y uno especial para tu mamá.

Atte.
CarlosHugoBecerra

BIRA dijo...

Laura, lloraba mientras escribía. Vuelvo a llorar mucho últimamente. Creí que todo estaba superado (lo del llorar, digo), pero ya ves. Una, que es débil.

Gracias por tus palabras para mi superMami! Que tú los veas!

Amaveli, enhorabuena por tu Mami. Sé perfectamente lo importante que es y lo que se siente. No se cansa uno de dar gracias, a los médicos, al Cielo, a la Naturaleza. Cada uno elegirá a quién dárselas, pero el sentimiento es de agradecimiento total. Es como salir del túnel y ver una lucecilla allá al final. Besos para tu Mamá y para ti.

Carlos, primero la enhorabuena por haber salido de todo eso y saber apreciar la vida en su justa medida. Además, quiero darte las gracias por tus palabras. Soy una persona que siente muy dentro, a veces por cosas a las que otros no dan la menor importancia. Siempre he creído que los pequeños detalles marcan la diferencia y que muestran a uno tal y como es, porque no son algo "preparado".

Muchas veces, me pregunto para qué nos empeñamos en complicarnos tanto la vida y en jodérsela a los demás, con lo poquito que dura. Deberíamos vivirla al máximo, a fondo, sin dejarnos llevar por cosas que, cuando las piensas, realmente no tienen ninguna importancia. Y, como bien dices (me ha encantado la frase) "el no va más" nos lo gritan en cualquier momento, normalmente en el menos pensado. Gracias por los besos, te los devuelvo multiplicados.

Mil besos para todos.

forgiven princess dijo...

Uf... Durísimo relato. Tan real, tan cercano... Yo tengo una amiga de mi edad (16) que lo pasó con 8 o 9 años... Y fue un putadón, pero todos la arropamos. Y bueno, por cáncer de cuello de útero perdí a mi abuela materna, y por otros a algunos tíos y tías... Así que te comprendo. Es lo peor que puede pasarte, aunque no lo sufras tú. Y sí es verdad que las personas que pasan por eso son distintas al resto...
Un besote wapa, ánimo!!

Joha Zuluaga dijo...

Hola Bira, lo que dices me identifica, tal vez no lo recuerdo bien, porque fue cuando tenia 11 años que a mi abuela le descubrieron cancer en el cerebro..vino a vivir cono nosotros en mi casa, estuve a su lado mientras paso por quimio y radio terapia, recuerdo como lloraba y como se enfermaba..tal me parecia a mi que sentia que no valia la pena tanto sufrimiento, y sólo lo hacia por nosotros....siento mucho q pases por esto..De corazon te mando mucha fuerza:

BIRA dijo...

Forgiven, cielo, realmente duro lo que cuentas, tan jovencita tu amiga, pero das también en la clave: que se sientan arropados, que vean que no están solos en el duro trance que les toca pasar. Qué duro que siendo tan joven hayas tenido que pasar por tanto dolor. Lo siento, reina. Un beso inmenso.

Joha, gracias. La enfermedad ha pasado hace tiempo y los controles han salido siempre bien (cruzo los dedos), pero la sensación de miedo y angustia a volver a pasar por aquello es lo que me corroe las entrañas. Gracias por tus palabras y tu apoyo.

Veo que prácticamente cada persona con la que hablamos tiene a alguien cercano que ha pasado o está pasando por algo similar. No sé, a veces hasta he llegado a pensar si no lo "crearán", que son miles de millones los que se mueven con estos medicamentos carísimos. Sí, lo sé, a veces se me va la olla. Pero con las cosas que pasan...

Besos y muchas gracias a todos por pasar.

Stultifer dijo...

No nos han enseñado a vivir con la muerte. Ese es el gran fallo, porque la muerte forma parte de la vida.

BIRA dijo...

Totalmente de acuerdo, Stulti. Y toda esa parafernalia que rodea los funerales. Buf, no puedo con ello. Quizás si supiésemos aceptarlo no sería todo tan duro.

Besos

weblara dijo...

Precioso y emotivo post, de verdad.
Yo,igual que mucha gente lo he vivido de muy cerca también.
Mi primera experiencia de ese tipo, fue mi mejor amiga, con 15 años murió de cancer de piel, hasta entonces no sabía lo que era.
A lo largo de la vida, me he encontrado bastantes más, por desgracia.
Suerte, ánimos y salud, para todos.
Besucos mi niña!

anselmo dijo...

También he sufrido muy de cerca esa enfermedad. Por lo que conozco, es muy importante no caer en ese miedo, no solo porque mediatiza tu vida sinó además una persona con cancer y con depresión es casi que muerte segura. Hoy día se sabe que no solo el tratamiento médico es importante para combatir esa enfermedad, sinó la alegría y la esperanza...por eso es tan importante los psicólogos en los tratamientos paliativos.
Cuando yo estudiaba se realizó un experimento curioso. Se implantaba un tumor tres grupos de ratas: gruo control, grupo de ratas que se les inducía a la tristeza y grupo de ratas que se les inducía a la alegría y al bienestar. En el grupo de ratas deprimidas, la mortandad era del 100%. En el grupo de ratas contentas, había un alto índice de supervivencia.
UN besazo, me encanta tu sensibilidad

Thiago dijo...

Bueno, realmente no se pq todavía hay tanto repelús a hablar del cancer. Si ir mas lejos el otro dia una vecina le dijo a mi madre que se van de la urb. pq tenia cancer, pero ¡que no dijera nada!

Mis padres andan está temporada un poco acojonaos, pq al menos a 4 amistades les ha diagnosticado un cancer... De los hospitales mejor no hablar, pq son deprimetnes sea cual sea la enfermedad que te lleva allí....

Lo malo no es cuando lo tienen personas mayores -que tambien, claro- pero lo malo es cuando lo tienen niños...

Entonces si que no entiendes nada...!

Bezos, cari.

BIRA dijo...

Iago, lo que comentas no es algo que le suceda sólo a tu vecina. Cuando entras en todo esto, de cabeza, empiezas a saber de más y más casos (que no te imaginas los que hay!!) y son muchas las personas que se niegan a hablar de ello, a que se sepa. Y yo siempre pienso lo mismo: joder, que es una enfermedad, y que nos puede pasar a cualquiera, y que no hay que esconderse, que no son apestados!! Algunos que nos encontrábamos en la Sala de Quimio nos decían que por favor no lo comentásemos. No lo entiendo, pero lo respeto. Allá cada uno con lo suyo. Todavía recuerdo a una señora que vino a visitar a la compañera de habitación de mi Madre y hablando de todo, dijo que ella lo había pasado muy mal con la quimioterapia. Y le digo: Y de qué tipo era su cáncer? Y me salta, toda ofendida: NO, no, lo mío no era cáncer. Y yo muerta, te lo digo de verdad.

Lo de los niños es durísimo. No puedo ni imaginar lo que tienen que sufrir los pobres, y sus padres, sus hermanos. Y también cuando no son los enfermos pero lo viven de cerca. Una amiga nuestra, de treinta y pocos años tiene cáncer de mama. Ella lo lleva, dentro de lo que cabe, bastante bien, pero cómo se lo explicas a sus dos críos, que tienen menos de nueve años! Cómo les dices que a mamá se le va a caer el pelo, que mamá está enferma, que no tiene muchas ganas de jugar a veces... y eso que esta amiga es la hostia, porque yo no sé ni de dónde saca las fuerzas, pero tiene más energía que antes, si cabe!

En fin, todo un mundo.
Besos, Iago.

Di dijo...

Post muy duro y a la vez muy bonito. El cáncer es una lotería, que nos puede tocar a cualquiera, así es la realidad. Me alegro mucho de la recuperación de tu madre, y a seguir para adelante!
Besos para las dos!!