

Un lugar donde compartir viajes, vivencias, paranoias y, tal vez, algún sueño.



Es genial tener a ese amigo en casa que hace nuestras delicias y nos da más amor del que nunca hubiéramos soñado, pero al sacarle a la calle, los demás no tienen porqué entusiasmarse con los souvenirs que nuestro colega vaya dejando. Así que ya sabeis, bolsita en mano y que nadie tenga que decir ni esta boca es mía respecto a tu mascota. Si pedimos respeto para ellos, también debemos entender que hemos de respetar a los demás y responsabilizarnos por los actos de nuestros animales.
entonces ha sido un lector fiel, un comentarista tremendamente generoso, que me ha regalado comentarios increibles, tremendamente originales, incluso algunos de sus poemas (a pesar de que yo de poesía entiendo más bien poco). Es de los que se lee los post de arriba a abajo, por pesados que algunos resultemos a la hora de escribir, y que hasta los analiza y contesta punto por punto. Un lujo tenerlo como comentarista y amigo. Igualmente generoso es en su blog, donde mezcla los temas más serios (esos
que algunos no nos atrevemos ni siquiera a tocar), como la violación, la violencia machista, el terrorismo... con los más hilarantes, trabajando cada post no sólo con textos fabulosos, sino también con fotos que no sé de dónde saca, pero nunca me han dejado indiferente. Defensor a ultranza de las mujeres, los animales, los niños... un amante de la vida que consigue transmitir los sentimientos más positivos que una pueda imaginar. Como cuesta imaginar de dónde saca el tiempo, pues no sólo mantiene su blog al día, y visita con generosidad los de los demás, sino que tiene un montón de páginas web (recogidas en un post que os he puesto arriba, enlazado en su nombre).











Ricardo, del blog "Linde5-Otro enfoque", un entusiasta defensor de los animales, se ha puesto en contacto conmigo para ayudarle a transmitir un mensaje que ojalá fuese tan obvio que no necesitase ser recordado: Se acercan las vacaciones y con ellas, "el problema" que supone para muchos ese lindo perrito, gatito, pajarito... que les ha acompañado durante el invierno, que ha hecho las gracias de la familia mientras los cielos estaban encapotados y que tantas veces ha conseguido arrancar más de una sonrisa de nuestros labios. Y es que en aquel hotel que hemos reservado no admiten perros, o viajar con un gato es realmente un incordio, o no hay con quién dejar al pajarillo... mejor lo dejamos "libre". "Fue bonito mientras duró", "nos ha hecho mucha compañía", "ha sido genial tenerle", pero "ahora él tiene que seguir un camino y nosotros disfrutar de unas merecidas vacaciones". 

Si no consigue hacer amigos,
irá apagándose poco a poco,
a merced de las enfermedades,
repleto de abandono
y cubierto de soledad.

Y morirá
solo, triste y amargado
en una calle cualquiera,

o atropellado por un camión!
O si tiene la "suerte" de caer en "manos piadosas",

Lugar donde será sacrificado.

Entonces estos ojos te perseguirán.

Si no lo tienes presente...

... su muerte quedará sobre tu conciencia.
RECUERDA SIEMPRE


Gracias!!
creer que voy cargada con riestras de ajos, amuletos hincas ni chorradas similares. Pero algo de repelús sí que me dan ciertas cosas. Por ejemplo: jamás de los jamases paso por debajo de una escalera abierta y sí, creo en el mal, así que hay personas que me dan tan mal fario que cuando me las cruzo voy cruzando (valga la redundancia) los dedos, por si las moscas. Lo de los gatos negros lo tengo superado. Y cuando veo uno me voy corriendo a acariciarlo, concienciándome, eso sí, de que no me lo voy a traer a casa! Otras supersticiones son todavía más estúpidas, por ejemplo, en lo que va de Eurocopa he publicado mensajes con las victorias de España. Ayer, como el partido fue más tarde no me dio tiempo a hacerlo. Hoy me he estado planteando si hacerlo o no. Por un lado decía: joder, mira que si ahora no escribo post, aunque sea contando cuatro chorradas y el domingo pierden, qué cargo de conciencia. Por otro, más racional, me contestaba: si dejaras de pensar en las apabardas y te centraras en algo más coherente, seguro podrías llegar lejos.
ella se queda con el gusanillo de saber qué sabias palabras habrán salido de mi cerebro tuberculoso (que diría mi adorado Iago). Así que cumplo con Di y con mis supersticiones y os cuento que el partido de ayer me hizo sufrir, desesperar y confiar. Sufrir porque siendo seguidora de la Roja no me queda otra, soy consciente de ello. Desesperar porque por fin se deciden a tirar a puerta y no daban una. Confiar porque creo en esta Selección y espero poder seguir creyendo en ella. El domingo quizás no pueda ver el partido, o no completo, pero en alma estaré con ellos. Y ojalá ganemos a los italianos (lo siento, Luna, tesorón de mamá), porque nosotros lo valemos, y porque una afición como la nuestra se merece todos los triunfos, o al menos algunos, que no?
tener más tiempo!!) y me descubrí riendo, llorando, emocionándome, sintiendo lo que él sentía. Descubrí que sin unas zapas plateadas no eras nadie (y me encontré recordando a Iago cuando al pasar por delante de una zapatería veía las famosas zapatillas color plata), conocí a su abuela y sentí un afecto absoluto hacia ella (no sé bien si por influencia de Allende y sus espíritus, de los que soy tan fiel seguidora, si por no tener abuela y querer que las mías volviesen, como hace la de Iago, o simple y llanamente, porque llorar de risa es la forma más sana que conozco de rejuvenecer el alma, y esta señora y su nieto lo consiguen con cada nueva entrega).