miércoles, 7 de mayo de 2008

Un ciclo vital

Hace poco os hablé de mi planta favorita y de mi gato devorador-de-plantas-favoritas. El día de la Reina (del que también os hablé), como cada mañana, me levanté y fui a ver si había novedades con ella, que mucho brote mucho brote, pero no terminaba de dar flores. Sorpresa!! Una de las minúsculas florecillas había abierto una de sus hojas, de una forma exquisita, cual striper profesional, abrió tan sólo una, como queriendo insinuar más que enseñar.
















En la primera foto podéis ver cómo estaban antes del 30 de abril, en la segunda cómo empiezan a abrirse.



Nos fuimos al Vrijmarkt y, a la vuelta, OCHO, ocho florecillas habían abierto por completo sus hojitas diminutas, como de terciopelo. Y desde entonces ha sido un no parar, que le han salido (que haya podido contar) al menos trece ramilletes más y hojas a tutiplén, que está que es una maravilla verla.


















Han transcurrido algunos días y, como todo, ese ramillete ha ido cerrando su ciclo y las coquetas flores se han ido cerrando, marchitándose con una delicadeza infinita hasta casi desaparecer, con la misma elegancia que ha acompañado su corta existencia.



Quizás os hayais preguntado por qué me importa tanto esa planta, por qué es mi favorita. Pues como todo, o casi, tiene su porqué. Para empezar hay que decir que esta planta está haciendo su pequeña historia o lo que a mí me gusta llamar, un ciclo vital. Os cuento. Un día, hace bastantes años, mi Madre se ‘enamoró” de ella cuando la vio en casa de alguien (que ahora no viene a cuento y que seguro se había visto en la misma situación cientos de veces). Pidió un esqueje, y se lo dieron. La plantó, la mimó y obtuvo un resultado magnífico, tanto, que han sido muchas las amigas que en su día le pidieron, a su vez, un esqueje que ella, obvio, dio. Y es que Mamá la tiene en la galería y cuando abres la puerta, su delicioso olor te embelesa, te transporta, te maravilla.



Son inumerables las amigas con las que ha sucedido esto y en cada casa sigue el esqueje de aquella primera, que ha crecido a su ritmo, a su manera, que ha dado más o menos flores, porque no todas reciben el mismo mimo, ni el mismo sol, ni el mismo trato, pero ahí están.



Hace casi tres años, la primera vez que mis Papis vinieron a verme, mi Padre me traía un esqueje (entre toneladas de embutidos y productos patrios que aquí no encuentro) y que ha sido uno de los regalos más bonitos que he tenido en mi vida, por el mimo con el que me la dio, por haber pensado que me encantaría (que lo hizo) por pasar la plantita por detectores y hacerle cruzar medio mundo para que alegrara mis días y, seguro, para que al verla me acordase de ellos (cómo si no lo hiciera cada segundo!). El caso es que la plantamos juntos, Papá, Mamá y yo, con todo el cariño, como un ritual, como algo mágico que a algunos les parecerá una chorrada pero que a mí me transmitió una energía que no puedo explicar con palabras.



Pasó el tiempo y la planta fue creciendo, poco a poco al principio (la había puesto en la ventana de la cocina, y allí sólo le da el sol hasta las once de la mañana o así), después la he pasado a la sala y aquí es la reina absoluta. En nuestro salón da el sol desde que sale casi casi hasta que se oculta de nuevo (en invierno es gloria bendita, en verano un invernadero-cocedor-de-seres). Al tema, el caso es que se ha puesto preciosa, cada día hay hojas nuevas, diferentes, con su propia forma, no como esas plantas sosas que tienen todas las hojitas iguales que parecen hechas en serie. No, no, esta planta tiene su propia personalidad y hace lo que le da la gana.


Un día vino mi profesora (que merece un post que quizás un día me anime a hacer y es que es todo un personaje) de Holandés a casa y se enamoró, pero literalmente. Y claro, me pidió un esqueje, que le di encantada y aterrorizada a partes iguales. Encantada por poder complacerla y porque alguien que entiende tanto de flores y plantas se quedase prendada de una planta “mía”. Aterrorizada porque dentro de mi ignorancia no sabía si eso podría hacerle daño a “mi tesorooooooo”. Como no podía ser de otra forma, la ha tratado con mucho mimo y, unos meses más tarde, su planta está hermosa, estilizada, bellísima (aunque no tanto como la mía, jeje). El caso es que el lunes, cuando fui a clase, me contó que había ido una amiga suya y había vuelto a repetirse el encantamiento: otro esqueje de aquella planta inicial adoptado por una nueva dueña. Y no sé, pensaréis que es una solemne gilipollez, pero a tontas y a locas la plantita en cuestión es casi como una red social (ya quisiera el tagged ese!). Y Haquiles está también pendiente de su trocito y yo me estoy planteando que cuando vaya a España a lo mejor “robo” trocitos de la de mis Padres (que llevarlas desde aquí sería un jaleo digno de mi Padre, pero yo soy vaga, ustedes saben) y me compro unos tiestos molones y se la regalo a mis mejores amigas, al menos a las que viven cerca de mis Padres, y que haya algo físico que nos una, además de todas las historias y sentimientos que lo hacen desde hace siglos. Y que continúe el ciclo de la vida…

14 comentarios:

Di dijo...

Hola! He tenido dos plantas de esas que creo que se llaman pensamientos, no porque las haya comprado sino porque nos las han regalado, y se nos han muerto. Qué pena me da verlas tan bonitas y ver con el paso de los días, se van chuchurriendo. Yo, ya para curarme en salud, dejo caer a la gente que no me gustan para que no me regalen más. Tampoco me gusta que me regalen flores, prefiero verlas en el campo o en un jardin, me da muy mal rollo verlas marchitarse. Soy un poco rara, lo sé.
Entiendo muy bien que tu planta sea tu tesoro, felicidades por cuidarla tan bien y tenerla tan bonita!

Laura dijo...

Que historia tan bonita la de tu planta y que bien ilustrada. Nunca he tenido planta propia, como quien dice, pero recuerdo el patio de mi abuela inundado de flores. Quién sabe, lo mismo me hago con una y lo intento, que sobreviva al menos.

Thiago dijo...

jaja, cari, yo no sé como dices que eres perezosa pq estos post son muy currados y con tus fotos y todo...

La plantita en cuestión es una monada y si aún encima huele como dices, debe ser un regalo de los dioses... Igual la pones de moda y empieza a valer mas las orquídeas esa... Desde luego yo cuando vuelvas quiero un esqueje y me lo traes aunque sea dentro de un queso holandés, jajaja

Bezos

Santa Pecadora dijo...

Buaahhhh... (llanto desesperado)
A mi se me mueren todas las plantas (las que logran sobrevivir, brevemente, a mi gato).

BIRA dijo...

Hola a todos! Ay, cómo me alegrais la vida cada vez que comentais algo. Os estoy empezando a adorar, que lo sepais, torpedos!!

A ver, por partes. Di, reina mía, no hay que desesperar. A mí me parte el alma cuando se marchitan las flores, PERO si lo que tienes son plantas lo bueno es que se morirán las flores sí, pero al año siguiente volverás a verlas salir y crecer y ponerse preciosas sólo para ti (eso pienso yo de las mías, claro que yo soy bastante egocéntrica, ups). A mí antes no me gustaba nada todo esto pero es ir cogiéndole el truquillo y contar con alguien que te vaya enseñando, claro (que a mí las fechas de poda y todo eso se me olvidan). De verdad puede resultar excitante ir viéndolas crecer. Hoy me he llevado una alegría de la hostia porque pensé que este año, por las heladas, las hortensias no darían flor y resulta que esta tarde las he descubierto llenitas de flores (muyyy pequeñas todavía), así que AMENAZO CON NUEVO POST DE JARDÍN, jaja. Lo siento, amigos!

Laura, cielo, la historia me encanta porque le veo algo simbólico (quizás sólo se lo vea yo, pero aún así, es mi tesoroooooo). Te digo lo mismo que a Di, todo es ponerse.

Iago, tesorónnnn de mamáaaaaa,tienes más razón que un santo, una jartá de trabajo es la que me doy en estos post, pero me encanta y más cuando veo que (a lo mejor sólo para consolarme) venís y dejais comentarios tan chulos. Os quiero!! (joer, parezco Julio Iglesias, juas juas). Lo de llevarte el esqueje está hecho, hombre, ahora bien, lo de ir dentro del queso... tendremos que investigarlo.

Bienvenida santa pecadora (de la pradera de Teverga), lo de los gatos requiere paciencia y constancia para enseñarles que eso no se toca y eso no se come!!! (aunque tocarán y comerán, no queda otra). Seguro que al final logras salvar algo. Y con las plantas, aplícate lo dicho a Di y Laura y verás cómo consigues tener alguna planta decente. Pero si es que lo he conseguido yo que soy torpe confesa, por diorrr! Así que, ánimo, pon una planta en tu vida, ya verás cómo te alegra.

Un besazo a todos y perdonad que me enrolle tanto, pero es que me dais unas alegrías que no puedo evitarlo. Muakaaaaaaa!

Luna dijo...

Arf arf.... que llego la última jolín...( anda q pa ser vaga tu te largas unas parrafadas..jejejeje...)
Me ha gustau la historiete, ayer mismo una prima de una prima de mi madre alababa un rosal llegado al jardin de mi casa por el método del esqueje..q cosas.
y yo que creia en eso de q "hay q robarlos" para q te crezcan más bonitos.... se ve q si te los dan con cariñín tb quedan "pocholitos"...
(q sepas q te has cargao uno de mis saberes...ya te vale!! ¬¬)

Podias darnos pautas para torpes jardineros, que creo yo q nos cundirían mucho...
Saludos floreados =)

( pd: pero las plantas no crecen en tierra? dios santo ..tb dentro del queso!! :O...jajajajja)

Thiago dijo...

Bira, que totna!! como vamos a venir para consolarte...¡Nadie visita un blog que no le gusta! Vamos creo yo....Hay que ser muy retorcido para ir a alguien a criticar un blog o leer a alquien que no te gusta...

bueno, y tu ya estas creando un premio, "lA FLOR DE LOS BLOGS" o algo asi, te doy la idea gratis, jaajaj

Mis premios aumentan pero tb. es pq yo los pido mucho y el que no llora no mama, jajaja

Bezos

haquiles2001 dijo...

hola
ay que ciclo de la vida más bonito
yo ya estoy deseando tener mi esquejín en casa(con todas las otras que son legión,la tia Rous dice que mear en mi baño es como hacerlo en el campo)Hoy ya estuve robando rosas,ya sabes el vicio que tengo
vivan las plantas y las alegrías que nos proporcionan(más que muchas personas afirmo)
besazos verdes que te quiero verde

idoia dijo...

holitas desde tierras charras....mu bonitos tus últimos post,que estuve liadilla esta semana en la academia con gente nueva (yah sabes,se acuerdan de santa bárbara cuando truena....) y hasta hoy no había leído tus últimas creaciones....Esa planta la recuerdo de casa de la abuela,pero no sabía la historia que había detrás. un besín!!

Di dijo...

Hola! acudo a mi cita diaria. Creo que tiene razón Thiago deberías crear un premio, ya que están tan de moda por este mundo, y darle el primero a él!
Y no me extrañaría que llegara el bulling a blogger, que la gente es muy envidiosa, ahora nadie lee un blog que no le guste, pero ya se sabe que hay gente para todo y puede que alguien se le ocurra entretenerse reventando blogs!
Birra con esto de visitarte todos los días te estoy empezando a coger mucho cariño.
Saludos!.

BIRA dijo...

Ains, mozalbetes (y betas) míos, qué feliz me hacéis con vuestras visitas.

Luna, lo sé, soy vaga y es casi contradictorio que suelte estas parrafadas, pero es que yo soy capaz de hablar hasta debajo del agua, así que para eso siempre saco un ratito (aunque aquí sea escribiendo, jeje). En cuanto a lo de robar esquejes, deberías comentarlo con Haquiles que de eso (y de otras cosas) sabe mucho más que yo!
Iago, tesoro, tranquilo, que todo se andará. Déjame coger un poco de soltura en esto de los blogs. Claro que ahí vas a jugar con ventaja, porque si tuviera o tuviese un premio, FIJO tú serías uno de los agraciados (probablemente el primero!!).

Ay Haquiles, un día de estos dejo atrás la tontería y me planto en tu casa (no en sentido literal, eh) y nos pegamos una jartá de ver plantas y de charolotear de no te menees.

Ya se sabe, Ido, que hasta que no se le ven las orejas al lobo no se sabe lo que es el miedo. Paciencia y que te sea leve. TQM.

Di, reina de los mares (no es acaso que eres isleña? pues eso!), tus palabras me han puesto una sonrisa de lado a lado. Pero es cierto, de tanto visitar "la casa" de otro, la verdad es que se va cogiendo cariño al personal (no a todos, pero sí a unos cuantos elegidos). Que sepas que es mutuo.

Besotes mil para todos!!! Buen finde!!

Carabiru dijo...

Qué bonito lo que has escrito.

Yo también tengo una.
Me fascina la textura de las flores, y como a veces "lloran".

http://www.flickr.com/photos/carabiru/1447550034/
Ahí te dejo una fotito que le hice un día.

BIRA dijo...

Muchas gracias, Carabiru! La foto es absolutamente fantástica. Felicidades. Me ha encantado (casi tanto como que tú también estés dentro del ciclo de la vida!). Casi siempre están llorando (yo quiero creer que de alegría). Esta mañana me ha dicho el Costillo que cuando entró en la sala flipó con el fascinante olor de esta planta (durante el día, entre ventanas abiertas y fumeteo constante no se aprecia mucho, la verdad, salvo si estás cerca).

Cada día me gusta más esta planta. Por cierto, no sabrás cómo se llama, no?

Carabiru dijo...

Ni idea, pero si lo descubro, te informo.

Gracias por el comentario!!